{"id":556,"date":"2026-09-08T03:21:06","date_gmt":"2026-09-08T03:21:06","guid":{"rendered":"https:\/\/construirfuturo.tucumandevelopers.com\/index.php\/2026\/09\/08\/descubriendo-a-antonio-gramsci\/"},"modified":"2026-09-08T03:21:06","modified_gmt":"2026-09-08T03:21:06","slug":"descubriendo-a-antonio-gramsci","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/construirfuturo.tucumandevelopers.com\/index.php\/2026\/09\/08\/descubriendo-a-antonio-gramsci\/","title":{"rendered":"Descubriendo a Antonio Gramsci"},"content":{"rendered":" \n                                        <p class=\"wp-block-paragraph\"><div class=\"extracted-content\"><div id=\"readability-page-1\" class=\"page\"><div> <div><ul><li><a href=\"#La_herencia_de_Gramsci\">La herencia de Antonio Gramsci<\/a><\/li><li><a href=\"#La_cuesti\u00f3n_Gramsci:_de_la_crisis_org\u00e1nica_al_presente\">La cuesti\u00f3n Gramsci: de la crisis org\u00e1nica al presente<\/a><\/li><\/ul><\/div> \u00ab<em>\u00bfQu\u00e9 es lo que me ha salvado de ser un pingo almidonado? El instinto de la rebeli\u00f3n, que desde el primer momento se dirigi\u00f3 contra los ricos porque yo, que hab\u00eda conseguido \u2018diez\u2019 en todas las materias de la escuela elemental, no pod\u00eda seguir estudiando, mientras que s\u00ed pod\u00edan hacerlo el hijo del carnicero, el del farmac\u00e9utico, el del negociante de tejidos. <\/em> <em>Luego se extendi\u00f3 a todos los ricos que oprim\u00edan a los campesinos de Cerde\u00f1a, y yo pensaba entonces que hab\u00eda que luchar por la independencia nacional de la regi\u00f3n. \u2018Al mare i continentali!\u2019 [\u00a1\u2019al mar los continentales\u2019!] \u00a1Cu\u00e1ntas veces he repetido esas palabras! Luego conoc\u00ed la clase obrera de una ciudad industrial, y comprend\u00ed lo que realmente significaban las cosas de Marx que hab\u00eda le\u00eddo antes por curiosidad intelectual<\/em>\u00bb. <strong>Si hubiera que resumir en una \u00fanica cita la apasionada personalidad de Antonio Gramsci<\/strong> (Cerde\u00f1a, 1891-Roma, 1937), bien podr\u00edan valer estas palabras procedentes de una carta a su pareja, Julia Schucht, de 1924, durante su estancia en Viena. El rebelde sardo, que ya hab\u00eda dado ejemplo de su responsabilidad y talante revolucionarios en las jornadas de 1919-1920 en Tur\u00edn, vuelve la mirada atr\u00e1s a su vida para, retrospectivamente, contarse un relato coherente de s\u00ed mismo y sacar fuerzas de flaqueza, tal vez con objeto de infundirse \u00e1nimos como militante y dirigente en momentos duros.  <strong>Salvarse de ser \u00abun pingo almidonado\u00bb condujo a Antonio Gramsci paulatinamente a no aceptar la inevitabilidad de la injusticia,<\/strong> a no soportar las racionalizaciones idealizadas del poder y sus ideolog\u00edas, pero tambi\u00e9n a ser sensible al problema de la herencia cultural, la necesidad del conocimiento y la organizaci\u00f3n colectiva, de las formas de vida de los estratos populares, sus valores y la complejidad abigarrada y asincr\u00f3nica del sentido com\u00fan. <strong>Si para el sardo jorobado Gramsci la confrontaci\u00f3n con el avanzado punto de vista ideol\u00f3gico liberal de su tiempo se antojaba, adem\u00e1s, tan decisiva,<\/strong> fue porque entend\u00eda en qu\u00e9 medida su punto de vista plebeyo ya participaba en alg\u00fan sentido de la cultura hegem\u00f3nica, que ten\u00eda de alg\u00fan modo que atravesar el lenguaje de la cultura dominante y apropiarse de esa herencia, radicaliz\u00e1ndola sin presuponer un retorno a un origen puro de resistencia frente a su poder. <strong>Que el plebeyo Antonio Gramsci no llegue al <a href=\"https:\/\/filco.es\/marxismo-revolucion-pensamiento\/\">marxismo<\/a> por mera curiosidad acad\u00e9mica o por oportunismo, <\/strong>sino movilizado existencialmente por una experiencia viva de humillaci\u00f3n e injusticia, ser\u00e1 un rasgo decisivo en su ejemplaridad como intelectual, dirigente y militante dentro de la tradici\u00f3n marxista, as\u00ed como le llevar\u00e1 a encarnar un poderoso impulso moral a la hora de articular el trabajo te\u00f3rico de diagn\u00f3stico con la pr\u00e1ctica pol\u00edtica. <strong>Pocos pensadores revolucionarios en el siglo XX han trabajado tan estrecha y fruct\u00edferamente<\/strong> las relaciones entre lo particular y lo universal, lo privado y lo p\u00fablico, lo personal y lo pol\u00edtico, el amor y la actividad revolucionaria como lo hizo Antonio Gramsci.  <strong>En la misma emocionante carta dirigida a Julia Schucht lo expresa con especial intensidad: <\/strong>\u00abCu\u00e1ntas veces me he preguntado si era posible ligarse a una masa cuando no se hab\u00eda querido a nadie, ni siquiera a la propia familia, si era posible amar a una colectividad cuando no se hab\u00eda amado profundamente a criaturas humanas individuales. \u00bfNo iba a tener eso un reflejo en mi vida de militante?, \u00bfno iba a esterilizar y a reducir a mero hecho individual, a puro c\u00e1lculo matem\u00e1tico, mi cualidad de revolucionario?\u00bb. <blockquote> La revuelta de Gramsci no nace en los libros, nace en la humillaci\u00f3n vivida. De ah\u00ed que su marxismo anude siempre lo personal y lo pol\u00edtico, el amor y la revoluci\u00f3n, el diagn\u00f3stico te\u00f3rico y la pr\u00e1ctica militante <\/blockquote> <h2 id=\"La_herencia_de_Gramsci\"><strong>La herencia de Antonio Gramsci<\/strong><\/h2> <strong>Vinculado indisolublemente al, para bien y para mal, tr\u00e1gico y apasionado siglo XX,<\/strong> el nombre propio \u00abGramsci\u00bb sigue dibujando en el desorientado siglo XXI un singular y complejo campo de fuerzas donde no pocas cuestiones asedian nuestra actualidad.  <strong>Conceptos habituales en nuestros medios de comunicaci\u00f3n <\/strong>como \u00abpopulismo\u00bb, \u00abbatalla cultural\u00bb, \u00abbloque hist\u00f3rico\u00bb, \u00abhegemon\u00eda\u00bb o \u00abintelectual org\u00e1nico\u00bb, entre otros, no solo revelan su profunda influencia, sino la necesidad de clarificar nuestro presente a la luz de las posibles analog\u00edas o divergencias con su \u00e9poca: ese mundo convulso que transcurri\u00f3 entre dos guerras mundiales, la Revoluci\u00f3n Rusa y el ascenso en Europa de los fascismos.  <strong>No es exagerado afirmar que el espectro de Antonio Gramsci sigue interpelando, tanto a izquierda como a derecha,<\/strong> a polit\u00f3logos, activistas, te\u00f3ricos y ciudadanos, como qued\u00f3 de manifiesto en las \u00faltimas d\u00e9cadas tanto en el ciclo latinoamericano de las ofensivas nacional-populares contra las pol\u00edticas neoliberales como en Europa, sobre todo en Espa\u00f1a, donde la obra de Antonio Gramsci volvi\u00f3 a ser intensamente discutida al calor de las experiencias institucionales partidistas tras el 15M en el primer Podemos y su cuestionamiento del llamado \u00abR\u00e9gimen del 78\u00bb. <strong>Ahora bien, \u00bfc\u00f3mo enfrentarnos, en el siglo XXI, a esta herencia?<\/strong> Es conocido c\u00f3mo su gran antagonista en la Italia de su tiempo, el pensador y educador idealista Benedetto Croce, formul\u00f3 su propia relaci\u00f3n con el espectro de Hegel en estos t\u00e9rminos: <em>\u00bfqu\u00e9 est\u00e1 vivo y qu\u00e9 est\u00e1 muerto en su pensamiento?<\/em> \u00bfSer\u00eda posible partir hoy de semejante pregunta? \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 <em>vivo<\/em> y qu\u00e9 est\u00e1 <em>muerto<\/em> en el pensamiento de Antonio Gramsci? \u00bfNo presupondr\u00eda ello por nuestra parte cierta arrogancia, la de una actualidad orientada a metabolizar de forma instrumental un pasado mucho m\u00e1s resistente a nuestros intereses de lo que parece?  <div id=\"ultimo-numero\"> <\/div> <strong>Sea como fuere, cuando nos ocupamos de una figura hist\u00f3rica realmente importante como la de Antonio Gramsci, <\/strong>la cuesti\u00f3n pertinente que habr\u00eda que plantear no es la de que su nombre pueda todav\u00eda significar a fin de \u00abengrasar\u00bb la supuesta vitalidad de nuestro presente, sino m\u00e1s bien lo contrario: \u00bfc\u00f3mo aparecemos nosotros, nuestra propia actualidad, a <em>sus<\/em> ojos? \u00bfAcaso ser\u00edamos nosotros, ante la mirada de Antonio Gramsci, los <em>muertos<\/em>? <strong>Esta es, posiblemente, la gran virtud de un cl\u00e1sico:<\/strong> poder sobrevivir a sus interpretaciones y seguir asediando e interpelando a nuestra actualidad, impidiendo nuestra autocomplacencia. El gran marxista espa\u00f1ol, y gran lector del sardo, <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Sacrist%C3%A1n_Luz%C3%B3n,_Manuel\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Manuel Sacrist\u00e1n<\/a> ya advert\u00eda, en los a\u00f1os setenta, de estas instrumentalizaciones que hac\u00edan de Antonio Gramsci una \u00abpantalla\u00bb de proyecci\u00f3n de todo tipo de intereses.  <strong>Y eso, para Sacrist\u00e1n, deb\u00eda evitarse si se aplicaba cierto rigor metodol\u00f3gico y honestidad filol\u00f3gica en su lectura.<\/strong> \u00abLa obra de Antonio Gramsci \u2014escrib\u00eda en el momento \u00e1lgido del debate sobre el eurocomunismo en los a\u00f1os ochenta y su interpretaci\u00f3n m\u00e1s \u2018democr\u00e1tica\u2019 frente al leninismo\u2014 no es f\u00e1cilmente instrumentalizable. No es f\u00e1cil de asimilar por la mentalidad formalmente teol\u00f3gica de los viejos dirigentes culturales estalinistas, de los supervivientes de esa casta y sus actuales herederos, los grupos neoestalinistas de origen universitario e intelectual existentes en la peque\u00f1a burgues\u00eda culta de las sociedades capitalistas modernas\u00bb. <strong>Ni santo ni moda, pues.<\/strong> Sacrist\u00e1n buscaba enfatizar que un cl\u00e1sico es un autor que tiene derecho a ser intempestivo y a ser le\u00eddo siempre por todos.  <strong>\u00c9l, sin embargo, entend\u00eda que, m\u00e1s que entenderlo como una \u00abcaja de herramientas\u00bb <\/strong>al servicio de las urgencias de la actualidad, era preciso satisfacer el criterio que, atendiendo al legado de Marx, el mismo Antonio Gramsci declarara obligado para la comprensi\u00f3n de un hombre y de su obra, a saber, que: \u00abla b\u00fasqueda del <em>leit-motiv<\/em>, del ritmo del pensamiento en desarrollo, tiene que ser m\u00e1s importante que las afirmaciones casuales y los aforismos sueltos\u00bb.  <strong>Sacrist\u00e1n valoraba as\u00ed que el motivo rector del pensamiento y la pr\u00e1ctica del fundador de <em>L\u2019Ordine Nuovo<\/em> no era otro que \u00abel problema del orden de la vida de los hombres, <\/strong>el tema de la caducidad del orden viejo, y el de los tiempos con y en que puede aparecer el orden nuevo\u00bb.  <strong>Desde esta observaci\u00f3n, la figura de Antonio Gramsci no puede aparecernos hoy m\u00e1s que como una encrucijada, <\/strong>donde su escritura, \u00abentrecortada y dispersa por la brutalidad de las cosas, por el desorden del \u2018orden\u2019 capitalista en su dilatada crisis\u00bb, no puede arrojar \u00abninguna exposici\u00f3n inmutada y sistem\u00e1tica\u00bb, sino el ejemplo de un pensador y un pol\u00edtico forcejeando con \u00abun mundo grande y terrible\u00bb. El mundo que es todav\u00eda el nuestro.  <strong>De ah\u00ed que su imagen ic\u00f3nica para el pensamiento emancipatorio del nuevo siglo no sea exactamente ya tanto el s\u00edmbolo de la autoafirmaci\u00f3n <\/strong>y la potencia revolucionaria como el de la lucidez de una derrota que, sin embargo, se niega a renunciar a la transformaci\u00f3n social; de una vulnerabilidad tr\u00e1gica que, consciente de las tentaciones narcisistas del repliegue subjetivo, insiste tercamente en habitar, con \u00e1nimo transformador, los equilibrios de la prudencia te\u00f3rica y la necesidad de actuar. <blockquote> Gramsci no es una pantalla donde proyectar cualquier causa. Su legado exige rigor filol\u00f3gico: no una \u00e9pica de la victoria, m\u00e1s bien la lucidez tr\u00e1gica de una derrota que se niega a renunciar a transformar el mundo <\/blockquote> <h2 id=\"La_cuesti\u00f3n_Gramsci:_de_la_crisis_org\u00e1nica_al_presente\"><strong>La cuesti\u00f3n Gramsci: de la crisis org\u00e1nica al presente<\/strong><\/h2> <strong>En otro orden de cosas, lo que podr\u00eda denominarse la \u00abcuesti\u00f3n Gramsci\u00bb es hoy un ineludible punto de partida para acercarnos,<\/strong> desde un \u00e1ngulo hist\u00f3rico, a una nueva reflexi\u00f3n pol\u00edtica capaz de extraer lecciones de las derrotas de la izquierda transformadora desde el siglo pasado.  <strong>Por un lado, enfrentado al car\u00e1cter imprevisto de la historia misma<\/strong> y al cambio de coyuntura tras la Revoluci\u00f3n Rusa de 1917 y sus consecuencias, Antonio Gramsci se ve\u00eda obligado a cambiar de terreno y a modificar las expectativas de futuro de la pulsi\u00f3n revolucionaria entre 1919 y 1924, incluso al precio de cierta autocr\u00edtica militante, lo que llamaba \u00abel pu\u00f1etazo en el ojo\u00bb.  <strong>\u00c9l denomin\u00f3 a ese interregno \u2014en una expresi\u00f3n que hoy es lugar com\u00fan\u2014 un momento hist\u00f3rico de \u00abcrisis org\u00e1nica\u00bb. <\/strong>En esos tiempos en los que \u00abel futuro no acaba de nacer ni el pasado de morir\u00bb se desdibujan las categor\u00edas y los conceptos que daban sentido a nuestros diagn\u00f3sticos. Por eso aparecen fen\u00f3menos \u00abm\u00f3rbidos\u00bb, \u00abmonstruosos\u00bb. Antonio Gramsci entend\u00eda el fascismo como una expresi\u00f3n genuina de estas tensiones y dislocaciones. <strong>Por otro lado, Antonio Gramsci es un revolucionario singular. <\/strong>Tras la derrota ante el fascismo de Mussolini, su intento de articular el \u00abpesimismo del intelecto\u00bb y el \u00aboptimismo de la voluntad\u00bb no descuidaba un importante problema: si no se planteaba un nuevo desplazamiento te\u00f3rico respecto a las antiguas expectativas hist\u00f3ricas y categor\u00edas del marxismo, se corr\u00eda tambi\u00e9n el riesgo de dejar la iniciativa hegem\u00f3nica al enemigo. \u00bfNo era la lecci\u00f3n de Antonio Gramsci el reconocimiento de que la crisis de la izquierda transformadora no pod\u00eda saldarse con el abandono m\u00e1s o menos desencantado del trabajo cultural y hegem\u00f3nico en la retaguardia social (medios de comunicaci\u00f3n, educaci\u00f3n, difusi\u00f3n de valores, creaci\u00f3n de \u00abcuadros\u00bb)? <strong>Hoy, en el siglo XXI, a la vista de c\u00f3mo el discurso neoliberal ha colonizado estos espacios desde la d\u00e9cada de los setenta,<\/strong> no parece insensato no perder de vista la tensi\u00f3n intelectual a la que apuntaba ante el desenlace aparentemente inevitable del <em>desencanto<\/em> respecto a las expectativas de la filosof\u00eda de la historia marxista.  <strong>En otras palabras, frente al maximalismo del marxismo m\u00e1s cientificista y su reflujo c\u00ednico o pesimista, <\/strong>su \u00abmarxismo de la praxis\u00bb ense\u00f1a que el precio por la falta de <em>ruptura revolucionaria<\/em> no tiene que ser necesariamente un repliegue hipertrofiado en la subjetividad privada, ya fuera en sus matices liberales, ir\u00f3nicos o c\u00ednicos, sino una intensificaci\u00f3n pol\u00edtica de la cuesti\u00f3n de la cultura y de una pol\u00edtica de cu\u00f1o materialista, pero sensible a la necesidad \u00abhegem\u00f3nica\u00bb de realizar alianzas con otros sectores. Esto pasar\u00e1, como veremos en otras partes de este dosier, por crear una alianza posible, sobre el terreno concreto de las luchas y los malestares, entre \u00ablas fuerzas del trabajo y de la cultura\u00bb. <blockquote> Entre el pesimismo del intelecto y el optimismo de la voluntad, Gramsci ense\u00f1a que ninguna crisis se resuelve repleg\u00e1ndose a lo privado: hay que disputar la cultura, la educaci\u00f3n y el sentido com\u00fan <\/blockquote> <div> <div> Sobre el autor <\/div> <div> Sobre el autor <strong><mark><a href=\"https:\/\/filco.es\/autor\/german-cano\/\" data-type=\"page\" data-id=\"126801\">Germ\u00e1n Cano<\/a><\/mark><\/strong> es profesor titular de Pensamiento Contempor\u00e1neo en la Universidad Complutense de Madrid. Especializado en filosof\u00eda contempor\u00e1nea, los temas y autores sobre los que ha trabajado le ayudan a centrar su reflexi\u00f3n en la conexi\u00f3n cr\u00edtica entre filosof\u00eda pol\u00edtica y nuevas subjetividades. Tambi\u00e9n ha investigado sobre la problem\u00e1tica biopol\u00edtica derivada de las investigaciones geneal\u00f3gicas desarrolladas por autores como Friedrich Nietzsche o Michel Foucault. Entre sus \u00faltimas publicaciones destacan <em>Mark Fisher: Espectros del tardocapitalismo<\/em> (2023), <em>Transici\u00f3n Nietzsche<\/em> (2020, junto con Jorge Alem\u00e1n), y <em>Del desencanto al populismo. Encrucijadas de una \u00e9poca<\/em> (2017). En FILOSOF\u00cdA&amp;CO, ha publicado el libro <em><a href=\"https:\/\/filco.es\/libros-de-filosofia-co\/coleccion-la-caverna\/mark-fisher-german-cano\/\" data-type=\"page\" data-id=\"114617\">Mark Fisher<\/a><\/em> (2025). <\/div> <\/div> <div> SI TE EST\u00c1 INTERESANDO EL DOSIER, SIGUE LEY\u00c9NDOLO DESDE SOLO 2,08 \u20ac <\/div><\/div><\/div><\/div><\/p>\n                                        \n                                        \n                                        <p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: <a href=\"https:\/\/filco.es\/descubriendo-a-antonio-gramsci\/\">Enlace original<\/a><\/p>\n                                        ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La herencia de Antonio Gramsci La cuesti\u00f3n Gramsci: de la crisis org\u00e1nica al presente \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que me ha salvado de ser un pingo almidonado? 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