{"id":208,"date":"2026-06-30T04:51:25","date_gmt":"2026-06-30T04:51:25","guid":{"rendered":"https:\/\/construirfuturo.tucumandevelopers.com\/index.php\/2026\/06\/30\/nemrod-carrasco-interpretamos-la-vida-bajo-categorias-como-culpa-deuda-responsabilidad\/"},"modified":"2026-06-30T04:51:25","modified_gmt":"2026-06-30T04:51:25","slug":"nemrod-carrasco-interpretamos-la-vida-bajo-categorias-como-culpa-deuda-responsabilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/construirfuturo.tucumandevelopers.com\/index.php\/2026\/06\/30\/nemrod-carrasco-interpretamos-la-vida-bajo-categorias-como-culpa-deuda-responsabilidad\/","title":{"rendered":"Nemrod Carrasco: \u00abInterpretamos la vida bajo categor\u00edas como culpa, deuda, responsabilidad\u00bb"},"content":{"rendered":" \n                                        <p class=\"wp-block-paragraph\"><div class=\"extracted-content\"><div id=\"readability-page-1\" class=\"page\"><div> <div> <\/div> <strong>Nuestra tradici\u00f3n judeocristiana ha convertido la culpa en un elemento central dentro de la \u00e9tica.<\/strong> Somos culpables porque pecamos y merecemos una penitencia por nuestros pecados. No basta solo la introyecci\u00f3n del da\u00f1o al otro a trav\u00e9s del sentimiento de culpa, sino que, para expiar esa culpa, debemos lacerarnos y sufrir.  <strong>He ah\u00ed, con matices y un poco de mala baba, la virtud en el cristianismo.<\/strong> Lo interesante de todo esto es que esta estructura no ha desaparecido con la secularizaci\u00f3n de la sociedad. Pens\u00e1bamos que, al eliminar a Dios de la ecuaci\u00f3n, toda esta estructura afectiva desaparecer\u00eda, pero no. De ah\u00ed la constante y la facilona proclama atea que dicen algunos y que afirma que se est\u00e1 intentando trabajar para no sentir culpa o que siente demasiada culpa. <strong>Pero \u00bfes que solo sentimos culpa por nuestra herencia cristiana?<\/strong> \u00bfNo pone el capitalismo a circular la culpa tambi\u00e9n de un determinado modo? La sociedad de consumo, de hecho, \u00bfno se basa en un determinado circuito de culpa (sentirse mal si no vamos a todos los planes, o si no somos felices\u2026)? En esta entrevista, el doctor en Filosof\u00eda Nemrod Carrasco, autor del libro \u00bf<em>De d\u00f3nde viene la culpa?<\/em>, publicado en Libros de FILOSOF\u00cdA&amp;CO, aborda la culpa desde su complejidad y lo hace con una mirada que siempre es pol\u00edtica. <strong>Carrasco es profesor titular en la Facultad de Filosof\u00eda de la Universitat de Barcelona, <\/strong>donde imparte Est\u00e9tica y Filosof\u00eda de la Cultura e Historia de la Filosof\u00eda. Se doctor\u00f3 en 2006 con una tesis sobre Plat\u00f3n y sus l\u00edneas de investigaci\u00f3n se centran en la historia de las ideas est\u00e9ticas y las teor\u00edas contempor\u00e1neas del arte y la literatura. Adem\u00e1s, es miembro activo del grupo de investigaci\u00f3n Crisis de la Raz\u00f3n Pr\u00e1ctica, dirigido por Norbert Bilbeny.  <strong>Nemrod Carrasco es conocido por su faceta como asesor filos\u00f3fico de la serie de televisi\u00f3n <em>Merl\u00ed,<\/em><\/strong> lo que lo convirti\u00f3 en una referencia medi\u00e1tica para hablar de la ense\u00f1anza de la filosof\u00eda. Es autor de libros como <em>Apories de la vida quotidiana<\/em> (Angle Editorial) y <em>Viaje al centro de la filosof\u00eda<\/em> (Paid\u00f3s), adem\u00e1s de colaborar en el festival Barcelona Pensa y en el programa de radio Versi\u00f3 de RAC1 con la secci\u00f3n \u00abFilosof\u00eda de la vida cotidiana\u00bb. <strong>En esta entrevista, Carrasco examina la culpa desde su propia temporalidad,<\/strong> desde su poder subjetivador, su relaci\u00f3n con el capitalismo, y nos da algunas pistas para lidiar con una emoci\u00f3n con la que solemos trabarnos diariamente en su gesti\u00f3n.  <div> <\/div> <div> <\/div> <strong>No s\u00e9 si estar\u00e1 de acuerdo conmigo, pero desde hace unos a\u00f1os creo que hay una lectura ciertamente <em>facilona<\/em> de lo que ha sido la herencia judeocristiana. Esta lectura parece decirnos que, si sentimos mucha culpa, es porque somos \u00abdemasiado cristianos\u00bb y que entonces lo que tenemos que hacer es simplemente \u00abliberarnos de la culpa\u00bb. Ya hablaremos luego de si acaso es posible liberarnos o no de la culpa, pero en primer lugar quer\u00eda preguntarle: \u00bfen qu\u00e9 consiste exactamente la visi\u00f3n judeocristiana de la culpa? \u00bfEs todo tan sencillo como culpa-s\u00ed o culpa-no? <\/strong><br>Establecer esta equiparaci\u00f3n entre \u00absentir mucha culpa\u00bb y \u00abser demasiado cristianos\u00bb no solo es simplista, sino que tambi\u00e9n ayuda a construir una potente fantas\u00eda: el mito de que habr\u00eda existido una \u00e9poca o forma de vida humana \u2014una suerte de para\u00edso pagano\u2014 donde el deseo pod\u00eda desplegarse sin conflicto, sin prohibici\u00f3n y sin culpa. Se puede discutir lo que se quiera acerca de si la culpa existe o no antes del cristianismo, o si el cristianismo transforma la manera de experimentarla, pero lo que parece claro es que la visi\u00f3n judeocristiana de la culpa es algo m\u00e1s que simplemente \u00absentirse mal\u00bb: supone la conciencia de haber hecho algo objetivamente malo o haber roto una relaci\u00f3n con Dios, con los dem\u00e1s o con uno mismo. Cuando hoy se critica la culpa cristiana, se piensa a menudo en versiones hist\u00f3ricas y culturales donde el \u00e9nfasis recae exclusivamente en el pecado, en la vigilancia de la conciencia o en la mortificaci\u00f3n del cuerpo. Sin embargo, eso no agota la comprensi\u00f3n cristiana de la culpa. No hay que olvidar que la culpa cristiana tiene sentido precisamente porque [en el cristianismo] existe la posibilidad de redenci\u00f3n. <blockquote> \u00abLo que parece claro es que la visi\u00f3n judeocristiana de la culpa es algo m\u00e1s que simplemente \u2018sentirse mal\u2019: supone la conciencia de haber hecho algo objetivamente malo o haber roto una relaci\u00f3n con Dios, con los dem\u00e1s o uno mismo\u00bb <\/blockquote> <strong>En el cristianismo, la culpa tiene sentido porque es posible redimirla al final\u2026 Lo interesante, a mi parecer, es que el cristianismo ha conseguido mantener un sujeto en vida excesivamente culpabilizado por su vitalidad (culpabilizando el deseo, el placer\u2026) y lo ha conseguido a trav\u00e9s de cierta glorificaci\u00f3n del sufrimiento (\u00a1persiste en la culpa, persiste en tu flagelaci\u00f3n, porque eso significa que eres virtuoso!). Es interesante que la tendencia psicol\u00f3gica contempor\u00e1nea parece decirnos el extremo opuesto: la culpa se \u00abgestiona\u00bb, se \u00abelabora\u00bb para que pueda irse, y cuanto antes se vaya, mejor. \u00bfD\u00f3nde situarnos entre estas dos visiones?<\/strong><br>En efecto, en algunas versiones del cristianismo la culpa tiende a prolongarse indefinidamente porque existe un v\u00ednculo vivo entre sufrimiento y expiaci\u00f3n. Curiosamente, en ciertos \u00e1mbitos de la psicolog\u00eda positiva contempor\u00e1nea ocurre lo contrario: la culpa se presenta como una emoci\u00f3n que debe gestionarse y disolverse cuanto antes. Por eso, hay quien entiende que, ante estas dos visiones que proclaman la idea de una condena o una inocencia permanentes, deber\u00eda hablarse de la capacidad de cada cual de responder por los propios actos. Sin embargo, esta tercera v\u00eda tambi\u00e9n resulta problem\u00e1tica. Cuando decimos \u00abno se trata de culpa, sino de responsabilidad\u00bb, presuponemos que es posible separar ambas cosas. Y esto es precisamente algo que un autor como Nietzsche pone en duda. En su an\u00e1lisis de la genealog\u00eda de la moral, la responsabilidad no aparece como una alternativa a la culpa, sino como algo hist\u00f3ricamente ligado a ella. El ser humano se vuelve \u00abresponsable\u00bb porque aprende a responder de sus actos, hacer promesas, recordar sus deudas, y todo ello mediante procesos de coerci\u00f3n y castigo.  Es f\u00e1cil comprobar c\u00f3mo muchas apelaciones contempor\u00e1neas a la responsabilidad, aunque hayan eliminado el vocabulario religioso, conservan intacta la estructura moral cristiana. Donde antes dec\u00edamos \u00abpecador\u00bb, ahora se dice \u00abser responsable\u00bb; si antes se hablaba de \u00abconfesi\u00f3n\u00bb, ahora de \u00abhacerse cargo\u00bb; si antes se pon\u00eda el foco en la \u00abredenci\u00f3n\u00bb, ahora en la \u00abautorrealizaci\u00f3n o el trabajo personal\u00bb. Seguramente esta sea una de las lecciones m\u00e1s interesantes de <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Nietzsche:_la_genealog%C3%ADa_de_la_moral\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>La genealog\u00eda de la moral<\/em>:<\/a> el verdadero problema no es cu\u00e1nto sufrimos por nuestras faltas, ni siquiera si el dolor tiene o no un sentido, sino por qu\u00e9 seguimos interpretando la vida bajo categor\u00edas como culpa, deuda, responsabilidad y rendici\u00f3n de cuentas. <div> <h2>SI TE EST\u00c1 GUSTAND0 ESTE ART\u00cdCULO, TAMBI\u00c9N TE PUEDE INTERESAR\u2026<\/h2> <div><a href=\"https:\/\/filco.es\/nietzsche-y-el-mal\/\"><\/a><\/div> <\/div> \u00bf<strong>Quiz\u00e1 a esa amalgama de sentimientos habr\u00eda que sumar el resentimiento, como el gran afecto (junto a la culpa) que gobierna hoy nuestra vida? Si seguimos esta idea de que sentirnos culpables no es ni una virtud (cristianismo) ni una emoci\u00f3n a elaborar (psicologismo), sino m\u00e1s bien un entramado afectivo o una determinada econom\u00eda moral, \u00bfcu\u00e1l es el circuito, el entramado o la econom\u00eda de culpa que genera resentimiento?<\/strong><br>Me interesan particularmente las reflexiones de Sara Ahmed en libros como <em>La pol\u00edtica cultural de las emociones<\/em>. Ah\u00ed se deja claro que lo importante no es preguntarse qui\u00e9n tiene la culpa, sino qu\u00e9 hace la culpa, de qu\u00e9 manera se reparte, c\u00f3mo circula, qu\u00e9 relaciones produce (del tipo: \u00abQui\u00e9n debe algo a qui\u00e9n\u00bb, \u00abqui\u00e9n puede reclamar\u00bb, \u00abqui\u00e9n puede hablar\u00bb, \u00abqui\u00e9n debe justificarse\u00bb), qu\u00e9 formas de reconocimiento o bloqueo genera dentro de una red de v\u00ednculos. Bajo este marco, la cuesti\u00f3n del resentimiento adquiere un matiz mucho m\u00e1s ambivalente. Al fin y al cabo, sin una cierta memoria del agravio y sin una experiencia compartida del dolor, \u00bfcu\u00e1ntas luchas pol\u00edticas existir\u00edan? El resentimiento no tiene por qu\u00e9 ser una fuerza negativa, una pasi\u00f3n rencorosa o una potencia inmovilista. Puede albergar una energ\u00eda cr\u00edtica fundamental a la hora de identificar las relaciones de dominio actualmente existentes y hacer visibles aquellos sufrimientos que, con frecuencia, han sido silenciados.  El problema aparece cuando esta energ\u00eda queda atrapada en la repetici\u00f3n infinita del agravio. Pero no siempre es as\u00ed. Hay casos en los que es posible reconocer el sufrimiento sin convertirlo en una identidad definitiva, construir formas de justicia sin necesidad de perpetuar la figura de la v\u00edctima, pensar el dolor sin transformarlo en una demanda infinita de culpabilizaci\u00f3n de los dem\u00e1s.&nbsp; <blockquote> \u00abSeguramente esta sea una de las lecciones m\u00e1s interesantes de <em>La genealog\u00eda de la moral<\/em>, de Nietzsche: el verdadero problema no es cu\u00e1nto sufrimos por nuestras faltas, ni siquiera si el dolor tiene o no un sentido, sino por qu\u00e9 seguimos interpretando la vida bajo categor\u00edas como culpa, deuda, responsabilidad y rendici\u00f3n de cuentas\u00bb <\/blockquote> <strong>Una tesis importante de su libro es que la culpa en ning\u00fan caso es posterior al sujeto, es decir, que no ocurre que primero digo \u00abyo\u00bb, y formo una personalidad, y luego puedo o no puedo sentir culpa. M\u00e1s bien ocurre que la culpa es de alguna forma subjetivizante, esto es, la culpa es crucial en los procesos por los cuales alguien puede decir \u00abyo\u00bb. Y, usted se\u00f1ala, una de estas formas subjetivadoras de la culpa es aquella<\/strong> <strong>que instaura temporalidad: precisamente porque el yo puede pensarse en futuro y en pasado (como promesa y como arrepentimiento), la culpa es parte del sujeto. \u00bfQu\u00e9 papel tiene la culpa en la constituci\u00f3n temporal del sujeto?<\/strong><br>Siempre me ha fascinado la manera en que Agust\u00edn Garc\u00eda Calvo ha entendido la culpa como \u00abser cada uno el que es\u00bb. Llevo d\u00e9cadas d\u00e1ndole vueltas a estas palabras: \u00abSin culpa, \u00bfqui\u00e9n soy yo?\u00bb. La f\u00f3rmula parece simple, pero es demasiado dif\u00edcil explicar lo que quiere decir. Desde luego, Garc\u00eda Calvo no quiere decir que \u00abser cada uno el que es\u00bb sea un hecho irremediable, ante el cual no cabe hacer ni pensar nada. Lo que creo que quiere decir es algo as\u00ed como: os invito a considerar la culpa como algo sin lo cual no es posible concebir la identidad; os invito a que pens\u00e9is muy seriamente qu\u00e9 v\u00ednculo secreto existe entre la culpa y el establecimiento mismo de la realidad; os invito a comprender en qu\u00e9 sentido la culpa es un componente decisivo en la constituci\u00f3n del individuo y su vivencia de la temporalidad (ese individuo que, como dec\u00eda Paul Ricouer, no puede pensarse a s\u00ed mismo si no se construye narrativamente, como un drama agridulce de ajustes entre lo que somos y lo que aspiramos a ser, entre lo que hicimos y lo que hubiera pasado de no haberlo hecho). La culpa es esta fidelidad que abrocha nuestra identidad, esta realidad que nos damos para que \u00abcada cual sea el que es\u00bb, esta peculiar manera de narrarnos que organiza nuestra relaci\u00f3n con el mundo y los dem\u00e1s. <div> <h2>SI TE est\u00e1 gustando ESTE ART\u00cdCULO, TAMBI\u00c9N TE PUEDE INTERESAR\u2026<\/h2> <div><a href=\"https:\/\/filco.es\/marino-perez-alvarez-culpa-verguenza\/\"><\/a><\/div> <\/div> <strong>Siguiendo con esta producci\u00f3n de temporalidad de la culpa, en el libro dice, siguiendo de cerca a Benjamin, que hemos secularizado los circuitos cristianos de la culpa y el sacrificio, pero sin nada sagrado a lo que plegarnos, m\u00e1s bien lo que hemos hecho ha sido trasladarlo al \u00e1mbito del mercado. O, en otras palabras, en las sociedades religiosas de hace unos siglos la culpa y el sacrificio se orientaban a un futuro redentor (el cielo para los virtuosos); ahora, en cambio, hay un sacrificio constante del presente (autoexplotaci\u00f3n mediante), pero sin esa estructura sagrada\u2026 \u00bfC\u00f3mo es esto? \u00bfC\u00f3mo es que persiste este esquema religioso? \u00bfC\u00f3mo podemos desplazarlo?<\/strong><br>Es verdad que el sacrificio, tradicionalmente, implicaba la renuncia a un bien presente en nombre de una instancia superior: Dios, la comunidad, la patria o un ideal moral. Hoy seguimos sacrific\u00e1ndonos, pero en nombre del \u00e9xito, la productividad, la felicidad, el bienestar emocional, etc., como promesas de realizaci\u00f3n de una vida futura. El marco en el que se despliega la mentalidad sacrificial ha desplazado su foco. Las sociedades del siglo XXI ya no son esencialmente represivas. Los individuos contempor\u00e1neos ya no se enfrentan principalmente a la negatividad del deber y la prohibici\u00f3n, sino a la positividad de la elecci\u00f3n entre una oferta ilimitada de objetos, experiencias y formas de realizaci\u00f3n personal. Ese nuevo escenario no es ajeno a la culpa. Al contrario, la alimenta a\u00fan m\u00e1s porque, cuanto m\u00e1s se multiplican las opciones, m\u00e1s se intensifica parad\u00f3jicamente la experiencia de su insuficiencia. Siempre tenemos la impresi\u00f3n de no haber aprovechado lo bastante, de no haber gozado suficiente, de haber elegido mal. Paralelamente, continuamos trabajando, nos autoexigimos m\u00e1s, tratamos de rentabilizar cada aspecto de nuestras vidas y convertir el sufrimiento en un signo de m\u00e9rito. Para contrarrestar los efectos de la mentalidad sacrificial, probablemente no baste con abandonar las creencias religiosas. Habr\u00eda que empezar a combatir algo mucho m\u00e1s letal: nuestra fe en el futuro.&nbsp; <blockquote> \u00abLa culpa es esta fidelidad que abrocha nuestra identidad, esta realidad que nos damos para que \u2018cada cual sea el que es\u2019, esta peculiar manera de narrarnos que organiza nuestra relaci\u00f3n con el mundo y los dem\u00e1s\u00bb <\/blockquote> <strong>Esta fe en el futuro se relaciona mucho con las tesis de Fisher acerca del realismo capitalista. En ese sentido, \u00bfc\u00f3mo puede ser que no haya futuro imaginable, pero que nos sigamos sacrificando por \u00e9l? \u00bfC\u00f3mo podemos vivir desbordados en un presente perpetuo sin se\u00f1ales de nada por lo que nos sacrificamos?<\/strong><br>Anta\u00f1o, los padres que quer\u00edan convencer a sus hijos de la importancia de labrarse un porvenir sol\u00edan decirles: \u00abT\u00fa ded\u00edcate a estudiar, porque todo lo que aprendas nadie te lo podr\u00e1 arrebatar\u00bb. Este consejo \u2014que sigue oy\u00e9ndose a pesar de la precarizaci\u00f3n de la vida en general\u2014 ten\u00eda sentido en un mundo en el que los individuos pod\u00edan imaginarse sus vidas como si fuera una casa. Esa casa era el lugar en el que la vida todav\u00eda pod\u00eda pensarse como algo habitable: se empezaba a levantar desde los fundamentos, prosegu\u00eda hasta el tejado y en el proceso mismo de construcci\u00f3n se iba incorporando el mobiliario. La vida se constru\u00eda como quien edificaba una casa. Pero hoy \u00bfqui\u00e9n puede hacerlo? \u00bfQui\u00e9n puede decir \u00abtodo lo que aprendas nadie te lo podr\u00e1 arrebatar\u00bb? \u00bfQui\u00e9n puede asegurar eso mismo en un mundo en el que los trabajos son contingentes, muchos conocimientos se vuelven obsoletos y se nos incita a seguir form\u00e1ndonos, obligados a actualizar permanentemente nuestro aprendizaje como quien actualiza las aplicaciones de su m\u00f3vil? Si nuestras vidas han dejado de ser un lugar habitable no es ciertamente porque ya no tengamos futuro; me atrever\u00eda a decir que es lo contrario. Aunque sus contornos se hayan difuminado, la consigna sigue siendo: \u00abSin futuro, no eres nadie\u00bb, \u00abuna vida sin futuro no es nada\u00bb. Es m\u00e1s: da la sensaci\u00f3n de que no sepamos hacer otra cosa con nuestras vidas que trabajar permanentemente el futuro. La precarizaci\u00f3n general de la vida podr\u00eda hacernos cuestionar la idea misma de futuro, obligarnos a plantear por qu\u00e9 la mayor\u00eda de las cosas que hacemos est\u00e1n determinadas por nuestra creencia en el futuro. La precariedad no ha hecho m\u00e1s que acentuar ir\u00f3nicamente esta paradoja: no hay un futuro imaginable y, sin embargo, seguimos trabajando nuestras vidas con la esperanza de poder tenerlo. <blockquote> \u00abSiempre tenemos la impresi\u00f3n de no haber aprovechado lo bastante, de no haber gozado suficiente, de haber elegido mal\u00bb <\/blockquote> <strong>Por \u00faltimo, me gustar\u00eda preguntarle acerca de c\u00f3mo hablar de la culpa. Si no queremos psicologizarla, esto es, si no queremos reducirla a una emoci\u00f3n privada ni pensarla como un problema de regulaci\u00f3n emocional o como algo meramente interno, \u00bfqu\u00e9 palabras podemos usar? \u00bfQu\u00e9 mapas podemos seguir? \u00bfQu\u00e9 gram\u00e1tica puede ayudarnos?<\/strong><br>Creo que es importante emplear un lenguaje distinto al que estamos habituados cuando hablamos de la culpa, o procurar, al menos, hablar de un modo diferente a como la culpa nos hace hablar. No prestarse a su juego, sino todo lo contrario: descubrir el modo en que la culpa juega continuamente con nosotros.  Porque la culpa es mucho m\u00e1s que aquello que sentimos cuando nos sentimos culpables. En \u00faltimo t\u00e9rmino, la culpa es una manera de ordenar el mundo: organiza, disciplina, modela las formas bajo las cuales amamos, trabajamos, deseamos, renunciamos. Se insin\u00faa en las expectativas familiares la necesidad de complacer a los dem\u00e1s, el miedo a la decepci\u00f3n. A veces se presenta como una voz interior que parece propia, pero que est\u00e1 hecha de muchas otras voces que se han ido acumulando y sedimentando a lo largo del tiempo. Esta capacidad de confundirse con nosotros mismos es precisamente lo que la hace tan dif\u00edcil de desenmascarar. \u00bfQu\u00e9 hay detr\u00e1s de la culpa? \u00bfUna cuesti\u00f3n moral? \u00bfUn problema psicol\u00f3gico? \u00bfUn mecanismo social? \u00bfUna experiencia \u00edntima y silenciosa? La culpa no tiene un centro claro, ni siquiera un origen \u00fanico al que poder remontarnos. Da igual que la pongamos en relaci\u00f3n con el pecado, el deber o el control de nuestros cuerpos y comportamientos.  La culpa contiene un residuo inexplicable. Puede surgir despu\u00e9s de un acto concreto o instalarse en nuestro interior sin una causa aparente; hay culpas que nacen de lo que hacemos, pero tambi\u00e9n de lo que no hemos podido hacer, lo que hemos callado, lo que hemos deseado; y hay otras, simplemente, que est\u00e1n ah\u00ed por el simple hecho de existir ante los dem\u00e1s. Detr\u00e1s de la culpa hay una estructura relacional con un componente reflexivo. Mirar la culpa es, por supuesto, mirarnos a nosotros mismos. El problema es c\u00f3mo le arrancamos la m\u00e1scara a la culpa. Porque tiene demasiadas. No es f\u00e1cil saber qu\u00e9 es la culpa, qu\u00e9 se oculta detr\u00e1s de un sentimiento tan contradictorio. Quiz\u00e1s por eso debamos acercarnos a la culpa filos\u00f3ficamente \u2014aunque solo sea porque la contradicci\u00f3n es el <em>humus<\/em> de la filosof\u00eda\u2014. Mirarla filos\u00f3ficamente es atravesar las paradojas que la conforman y, al mismo tiempo, nos hacen ser lo que somos. <div> <div> Sobre el autor <\/div> <div> Sobre el autor <strong><mark><a href=\"https:\/\/filco.es\/author\/jcorrea\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/filco.es\/author\/jcorrea\/\" rel=\"nofollow\">Javier Correa Rom\u00e1n<\/a><\/mark> <\/strong>(Madrid, 1995) es doctor en Filosof\u00eda por la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid. Redactor de <em>FILOSOF\u00cdA&amp;CO,<\/em> es autor de cinco libros, los \u00faltimos publicados: <em>Est\u00e9tica y Emancipaci\u00f3n. Hacia una teor\u00eda del arte de lo com\u00fan <\/em>(2021), <em>Micropol\u00edtica del amor. Deseo, capitalismo y patriarcado<\/em> (2024), y, en Libros de FILOSOF\u00cdA&amp;CO, <em><a href=\"https:\/\/filco.es\/libros-de-filosofia-co\/catalogo-general\/arte-en-la-era-digital-javier-correa-julia-isasti\/\" data-type=\"page\" data-id=\"86325\">Arte en la era digital<\/a><\/em> (2023) y <em><a href=\"https:\/\/filco.es\/libros-de-filosofia-co\/coleccion-la-caverna\/nihilismo-javier-correa-roman\/\" data-type=\"page\" data-id=\"119231\">Nihilismo<\/a><\/em> (2025). Es librero de malaletra. <\/div> <\/div><\/div><\/div><\/div><\/p>\n                                        \n                                        \n                                        <p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: <a href=\"https:\/\/filco.es\/nemrod-carrasco-de-donde-viene-la-culpa\/\">Enlace original<\/a><\/p>\n                                        ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestra tradici\u00f3n judeocristiana ha convertido la culpa en un elemento central dentro de la \u00e9tica. Somos culpables porque pecamos y merecemos una penitencia por nuestros pecados. No basta solo la introyecci\u00f3n del da\u00f1o al otro a trav\u00e9s del sentimiento de culpa, sino que, para expiar esa culpa, debemos lacerarnos y sufrir. 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